The Crown, una reflexión sobre el binomio mujer-poder

Una de las cosas que más me está gustando de «The Crown» es cómo plasma la complejidad del liderazgo femenino en ámbitos de poder. La serie nos da una mirada sobre cómo la edad y el género han sido, y siguen siendo en muchos casos, una desventaja. Sin embargo, a lo largo de las temporadas observamos una clara e interesante evolución del liderazgo de la reina. 

Más allá de la trama histórica, la buena escenografía, diálogos y contenido político, los diferentes personajes de la serie y sus relaciones nos hacen reflexionar sobre el binomio mujer-poder en la realeza, extrapolables a cualquier ámbito, como por ejemplo: 

  • El liderazgo se trabaja y se consigue. Siempre hay tiempo de observar, escuchar y aprender. 
  • Todavía se asocia la ambición como un concepto “negativo” en la mujer.  
  • Necesitamos una sociedad de cuidados compartidos, para que la conciliación no sea un quebradero de cabeza principalmente para nosotras. 
  • Todo comunica, desde cómo entramos a una reunión hasta nuestros gestos… también la ropa. Sin embargo,se sigue poniendo más el foco en la vestimenta de las mujeres que en el de los hombres, cuando comunica de la misma manera. 

¿Se te ocurre alguna más? Te leo en comentarios.

Erasmus, un plus para mejorar tus competencias en comunicación

Hace 10 años que, un día como hoy, aterrizaba en Santiago de Chile. Un estudiante erasmus nunca se olvida de aquella fecha “que lo cambió todo”. Y, sí, América Latina forma parte de este programa de estudios en el extranjero, aunque su denominación correcta es “Erasmus-Munde”. 

Podría contar el por qué de este destino, y no una capital europea, pero eso sería el principio de una de tantas batallitas que los erasmus guardamos en la recámara. Cualquier ocasión se nos antoja perfecta para recordar esta apasionante etapa pero, ahora, me gustaría centrarme en todo lo que una beca de estas características te aporta profesionalmente y, en concreto, en el ámbito de la comunicación. Empiezo.

Interactuar con gente nueva, en una ciudad distinta a la tuya, incrementa las habilidades innatas de comunicación. No solo me refiero al idioma (que, por cierto, el chileno y el español tienen escasos parecidos) sino a mejorar la capacidad de hacernos entender, de expresarnos y de trabajar la comunicación no verbal. Por cierto, sobre esto último (y hablar en público) España todavía cojea. 

Además, los erasmus -o casi todos- desarrollan capacidades como la toma de decisiones bajo presión, la adaptación rápida a los cambios o la gestión de conflictos. Todas ellas con competencias diferenciales y un plus para cualquier equipo de trabajo. 

Estos son solo algunos ejemplos. Irse de Erasmus no es solo sinónimo de parranda, hay mucho por desmitificar aquí pero, sobre todo, muchas razones por las que irse e iniciar una carrera profesional. En mi caso personal, fue en Santiago de Chile, con 21 años, donde empecé mis primeras prácticas en la radio Bío Bío. Un aprendizaje brutal y vital

¿Cómo ser un buen orador?

El deporte, concretamente el patinaje, siempre ha formado parte de mi vida personal pero también profesional. En varias ocasiones he podido presentar, como speaker, eventos y campeonatos de patinaje multitudinarios, en donde la oratoria y la comunicación no verbal han sido piezas fundamentales para desarrollar el trabajo. 

Por estas fechas, en las que se clausuran las temporadas deportivas, he presentado numerosas galas. En general, a pie de pista y con micrófono de mano. Pero también he narrado campeonatos por streaming, en los que estaba sentada y frente al campo de competición, o con patines y micro de diadema. Todos estos detalles son muy significativos porque pueden influir en tu expresión corporal y locución. No es lo mismo llevar algo en la mano que poderte mover libremente; un tipo de calzado o unos patines; estar frente al público o en un lateral. Todo influye y debes tenerlo perfectamente medido y estudiado antes de comenzar. 

Cinco consejos PARA LA BUENA ORATORIA

1.Preparar el discurso o temática que vayas a abordar (en el caso de las presentaciones deportivas los datos, clasificaciones, edad, clubes, etc. son muy importantes).

2.Ensayar previamente en casa (y ensayar alguna vez con la ropa que vayas a usar; ten en cuenta que a veces el micrófono puede molestarte según qué vestimenta lleves o que te pongas algo con lo que no vayas tan cómoda como pensabas). 

3.Conocer dónde presentarás o emitirás el discurso (interior, exterior) y de qué medios dispondrás (atril, micrófono de diadema, a “grito pelao”, etc.).

4.Acude antes al sitio para tener tiempo de examinar el espacio, buscar puntos de fuga en la mirada, realizar algún ensayo y prever necesidades. 

5.Ten siempre a mano una botella de agua y un bolígrafo, ya que a última hora siempre hay datos que cambiar.

¿Se te ocurre alguno más? Te leo en comentarios.